El Jardín de Adobe por Chef Ryan Steyn – Valle de Guadalupe, B.C.

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El Jardin de Adobe

Jueves 2 de abril, 2015

El clima ideal que envolvía una tarde en el corazón del Valle de Guadalupe, con sus hileras de viñas en pleno brote primaveral, servían como el tapete de bienvenida a nuestra visita a El Jardín de Adobe, el más reciente empeño culinario del chef de origen sudafricano, Ryan Steyn. Un restaurante al fresco, cuyas paredes son la vista panorámica de cerros, arboledas y terrenos de vides, complementados con un sereno ambiente campestre bajo un cielo espectacular.

Con ese entorno natural y la inspiración del Chef Ryan, quien hace uso de los productos que ofrece la región además que los que crecen en su huerta localizada ahí mismo, tales como vegetales y hierbas aromáticas, se ha creado un menú rústico y a la vez elegante, enfocado en la experiencia de disfrutar una comida rodeado del campo.

Nos decidimos a escoger de la carta e iniciar nuestra cena con una par de entradas al centro. La primera, unos suculentos escargots preparados en una deliciosa salsa de chipotle, ajo, perejil y limón. No quedó rastro alguno de la salsa ya que los panecillos recién horneados sirvieron para absorberla en su totalidad.

La segunda entrada consistió en pulpo asado con chistorra y puré de poblano. La tierna cocción del pulpo y acabado a las brasas logró que estuviera en su punto, la chistorra agregando al toque ahumado. La colorida e impecable presentación fue pintada con tomates cherry, hojas de lechuga miniatura, queso crema y ceniza de sal.

Siendo entusiastas del cerdo, el plato fuerte fue la pancita de puerco -pork belly- estilo pozole. Preparada a fuego lento y prolongado en asador vertical cerrado y ahumada con leña de vid, su término idealmente logrado, con la caramelización y textura crujiente en su costra, detalles particulares que se exigen en este corte. Las tonalidades brillantes de rábanos baby, chiles morita y granos de maíz añadieron los típicos requisitos del tradicional pozole.

El postre consistió en un duo de dulces propuestas: una crema de soufflé combinación chocolate – vainilla, ingeniosamente servida en un frasco Ball de vidrio y un helado cremoso, preparado con sésamo negro que le aporta su inusual tono cenizo oscuro.

Para maridar, probamos un par de vinos de Vinícola Adobe Guadalupe: “Uriel”, una refrescante mezcla de 6 varietales al estilo clarete y “Jardín Secreto”, un tinto que consiste de Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Cinsault. Ambos aportaron una agradable armonía a nuestros platillos.

No era de esperarse la amable atención individualizada del propio Chef Ryan y su personal detallista, los cuales nos atendieron con un sincero y meticuloso afán. Confiamos en recomendar este sitio culinario por los numerosos factores favorables que le rodean y componen.